Fundiéndose en la Ley

Actualmente, el número de practicantes de la Gran Ley está incrementándose día a día. Y hay una tendencia de que los recién llegados sobresalen en su conocimiento perceptual, porque ahora no hay el obstáculo del pensamiento ultra-izquierdista como el que existía en la sociedad pasada, ni requieren de procesos para entenderlo conceptualmente. Como resultado, les es innecesario tomar mucho tiempo en discusiones cuando estudian la Ley en grupos y deben dedicar mucho tiempo al estudio de la Ley para avanzar lo más rápidamente posible. Cuanto más llena de la Ley esté tu mente, tanto más rápidamente cambiarás.

En el pasado, hablé sobre qué es una persona buena y qué es una persona mala. No es que uno que parece haber cometido un mal hecho es una persona mala, ni que uno que ha hecho algo bueno es una persona buena. Las mentes de algunas personas están llenas de pensamientos maloses simplemente que ellos no los han mostrado o aún peor, los han ocultado astutamente relativamente bien. No obstante, tales personas son realmente malas. Algunas personas, por otro lado, son bastante buenas pero ocasionalmente hacen algunas cosas malas; estas personas no son necesariamente malas. Entonces, ¿cómo debemos entender quién es una persona buena o una mala?

Un ser humano es como un recipiente; es justamente lo que él contiene. Todo lo que una persona ve con sus ojos y escucha con sus oídos es: violencia, pornografía, intrigas contra cada uno en obras literarias y artísticas, peleas por intereses personales, veneración del dinero, así como otras manifestaciones de la naturaleza-demoníaca, etc. del mundo práctico. Con su mente llena con todas estas cosas, tal persona es realmente mala sin importar cómo se comporte. El comportamiento de la gente es dictada por sus pensamientos. Con una mente llena de tales cosas, ¿qué tipo de cosas es uno capaz de hacer? Es debido sólo a que la mente de todos está más o menos contaminada de distintos grados, que la gente es incapaz de percibir los problemas que han emergido. Tendencias sociales incorrectas que son reflejados en cada aspecto de la sociedad están cambiando imperceptiblemente a la gente, envenenando a la humanidad y creando un gran número de humanos con los tal llamados conceptos anti-tradicionales, anti-ortodoxos y anti-morales con naturaleza-demoníaca. ¡Esto es lo que es realmente preocupante! Aunque la economía de la sociedad haya hecho progresos, será arruinada en las manos de estas personas porque ellos no tienen los modos humanos de pensar.

Al contrario, si una persona abraza buenas ideas tradicionales que la humanidad ha tenido durante siglos, cree en el comportamiento y estándares humanos muy ortodoxos y está lleno en mente con todas las cosas buenas, entonces, ¿qué clase de conducta tendrá esta persona? Sin importar si sus acciones lo manifiesten o no, él es una persona genuinamente buena.

Como practicante, si todo lo que llena su mente es la Gran Ley, entonces, esta persona seguramente es un cultivador genuino. Por eso, debes tener un entendimiento claro sobre el asunto de estudiar la Ley. Leer y estudiar más los Libros es la clave para tu mejoramiento real. Diciéndolo más claramente, siempre que leas la Gran Ley, estás cambiando; siempre que leas la Gran Ley, estás elevándote. Los contenidos infinitos de la Gran Ley más los medios auxiliaresla práctica de los ejerciciosseguramente te permitirán alcanzar la perfección. El resultado es igual haciendo la lectura en grupo o individualmente.

Hay un dicho de los antiguos: Si uno oye la Ley por la mañana, puede morir por la tarde. Entre los humanos de hoy, casi nadie puede entender realmente el sentido del dicho. ¿Sabían que cuando la mente de una persona acepta la Ley, entonces, la parte que acepta la Ley es asimilada con la Ley? ¿Adónde irá después de la muerte esa parte de la persona que a oído la Ley? Les pido que estudien más la Ley, que descarten más apegos y que abandonen toda clase de conceptos humanos, porque lo que deseo es que no te lleves contigo sólo una cierta parte, sino la perfección.

Li Hongzhi
3 de agosto de 1998