Un Manotazo Fuerte

Para dar a más gente facilidades en su práctica de cultivación, en la actualidad los practicantes de la Gran Ley adoptan principalmente el método de practicar la cultivación en la sociedad de la gente común y se templan a sí mismos en el trabajo o en otras circunstancias entre la gente común. Sólo los monjes y monjas que han dejado la vida lega se les requiere que anden sin domicilio fijo. Sin embargo, actualmente algunas personas corren desorientadamente por todas partes del país, llamándose ellos mismos discípulos de la Gran Ley. Ellos viven en las casas de los practicantes sin ninguna razón, comiendo, bebiendo, tomando y pidiendo lo que deseen. Ellos engañan y estafan a los practicantes, aprovechándose de la Gran Ley y valiéndose de la bondad de los practicantes. Pero ¿por qué no pueden nuestros practicantes distinguirlos clararamente? La práctica de cultivación significa que uno debe cultivarse a sí mismo. Piensen sobre esto: ¿Por qué no practican esas personas la genuina cultivación tranquilamente en sus propias casas? Un ambiente difícil puede ayudarle a uno hacer mejor la cultivación. ¿Por qué esas personas no siguen mis palabras y corren desorientadamente por todas partes del país? ¿Por qué les piden a los practicantes que abandonen sus apegos mientras que ellos comen, toman y piden cosas de los practicantes? ¿Es esto lo que les he enseñado hacer? Aún peor, algunos viven en casas de los practicantes por varios meses. ¿No está esto dañando e interfiriendo flagrantemente en la cultivación de los practicantes? Creo que esas personas deben pagar por todo lo que han comido y tomado por medio del engaño. De otro modo, la Gran Ley no les perdonará. Si este caso ocurre de nuevo en el futuro, puedes tratar a esa persona como un estafador común e informarlo a la policía, porque tal persona no es nuestro practicante en absoluto.

Además, en ciertas áreas, algunas personas organizaron los tal llamados, "grupos de predicación de la Ley", sin permiso, que van por diferentes lugares engañando a los practicantes. También hay algunas personas que invitan a un individuo para dar un discurso, de este modo dañando e interfiriendo en la cultivación de los practicantes. En la superficie, tales personas parecen estar divulgando la Ley, pero en realidad están propagándose a sí mismos. Todos los practicantes están practicando la cultivación sistemáticamente de acuerdo con los arreglos de mis Fashen. Es sólo que algunos practicantes no se han dado cuenta o no son conscientes de ello. ¿Acaso aquellas personas no están causando interferencia? Para los que recién empezaron a estudiar la Ley les es especialmente difícil hacer una distinción clara. También hay personas que dan tal llamados "discursos" en conferencias atendidas por miles de personas, hablando nada más que sobre ellos mismos. Ellos inclusive dieron definición a una cierta frase de la Gran Ley o interpretaron la Gran Ley, emitiendo con sus cuerpos el karma negro y las substancias de apegos hacia los practicantes. En Zhuan Falun he aclarado explícitamente que esto no está permitido. ¿Por qué no piensas sobre eso? Especialmente para aquellos que están encargados de las recepciones y de invitar a la gente para hacer tales cosas, es muy probable que hayan hecho cierto daño invisible a los practicantes de la Gran Ley y ya no son dignos de continuar siendo responsables de los discípulos de la Gran Ley. Sin seguir mis palabras ni actuar de acuerdo con los requisitos de la Gran Ley, ¿cómo pueden esas personas ser mis discípulos? ¿No están haciendo algo en contra de la Gran Ley? ¿Si esto no es un degradamiento de la Gran Ley, entonces qué es? ¡Mis discípulos! No deben siempre ignorar estas cosas hasta que yo las señale. De hecho, todo está incluido en la Ley. ¿Por qué no leen más los libros? Yo sugiero que todos los practicantes lean con una mente tranquila diez veces el libro que escribí, Escrituras Esenciales Para Mayor Avance, la cual llamas escritura sagrada. Cuando tu mente no está tranquila, no será nada útil tu estudio de la Ley. Debes estudiarla con una mente tranquila.

En ciertas regiones tenemos algunos responsables que no leen los libros ni estudian la Ley. Además, ellos afirman tener dolor de cabeza cada vez que leen la Ley. ¿No es obvio que hay demonios interfiriendo con ellos y que ellos mismos no quieren librarse de su control? Inclusive un nuevo practicante puede darse cuenta del problema. ¿Cómo puede tal persona ser un encargado? Pienso que es mejor que tal persona se vuelva un practicante común de forma voluntaria y practique la cultivación genuinamente por un período de tiempo tranquilamente; esto será bueno tanto para la Gran Ley como para él mismo. También hay alguien que entendió mi carta de crítica dirigida a ella de manera contraria e hizo fotocopias de la carta y las distribuyó para presumir, sin darse cuenta de su error, diciendo: ‘‘Incluso el Maestro me ha escrito’’. También, para que los alumnos obedezcan su mando, algunas personas usan frecuentemente en sus discursos expresiones tales como: ‘‘Yo, en nombre del Maestro Li’’, etc. Nadie puede hablar en mi nombre. ¿Cómo pueden tus palabras ser mis palabras? Lo que yo digo es la Ley. ¿Pueden tus palabras ser la Ley? ¡Mis discípulos! Yo sugiero que primero deberías ser un practicante común por un tiempo y que luego reanudes tu trabajo cuando tengas una consciencia lúcida. No importa cuánto trabajo haya hecho una persona responsable entre la gente común, lo ha hecho voluntariamente para la Ley. Los éxitos de su trabajo son sólo una forma de manifestación entre la gente común, mientras que es el poder de la misma Gran Ley y los arreglos específicos de mis Fashen los que permiten que la gente obtenga la Ley y que la Gran Ley se divulgue ampliamente. Si mis Fashen no hicieran estas cosas, a una persona responsable le sería difícil protegerse a sí misma, aún menos divulgar la Ley. Por tanto, no consideres siempre que eres alguien extraordinario. No hay fama, ni ganancia, ni títulos oficiales en la Gran Ley, sino sólo práctica de cultivación.

Li Hongzhi
18 de junio de 1997