La Práctica de Cultivación No Es Política

Algunos practicantes están descontentos con la sociedad y la política; ellos han aprendido nuestra Gran Ley con este fuerte apego del cual no se desprenden. Incluso tratan vanamente de aprovecharse de nuestra Gran Ley para participar en la política. Esto nace de una sucia conducta psicológica que profana al Buda y a la Ley. Si no descartan esta mentalidad, absolutamente no podrán obtener la perfección.

En mis lecturas, he enfatizado una y otra vez que cualquiera que sea la forma de la sociedad humanasin importar qué clase de sociedad o situación políticatodas están predestinadas y determinadas por el cielo. Los cultivadores no necesitan cuidar de los asuntos del mundo humano y aún menos deben tomar parte en la lucha política. En cuanto a cómo nos trata la sociedad, ¿acaso no es una prueba para el corazón de un cultivador? No debemos involucramos en la política.

Tal es la forma de nuestra práctica de cultivación de la Gran Ley. No iremos a buscar refugio en ninguna de las fuerzas políticas nacionales o extranjeras. Si aquellas personas que tienen influencia no son cultivadores, ellos nunca pueden servir como gente responsable honoraria o real en nuestra Gran Ley.

¡Mis discípulos, deben conservar en la memoria que estamos practicando la genuina cultivación! Debemos renunciar a la fama, ganancias y el sentimentalismo de la gente común. ¿Tienen las condiciones de un sistema social alguna relación con tu práctica de cultivación? ¡Sólo cuando hayas abandonado todos tus apegos sin una sola omisión, podrás obtener la perfección! A excepción de hacer un buen trabajo en su empleo, un cultivador no tendrá interés por la política ni poder político, de otro modo, no será en absoluto mi discípulo.

Podemos hacer que los cultivadores obtengan la Ley y logren el Fruto Verdadero, al igual que podemos hacer que los corazones de la gente de la sociedad se dirijan hacia la bondad. Esto será beneficioso para la estabilidad de la sociedad humana. Sin embargo, la Gran Ley no ha sido transmitida para el beneficio de la sociedad humana, sino para que puedas obtener la perfección por medio de la cultivación.

Li Hongzhi
3 de septiembre de 1996