Naturaleza-Buda y Naturaleza-Demoníaca
En la muy alta y muy microscópica dimensión del universo, existen dos clases de substancias diferentes. Estas son también las dos formas de existencia material manifestadas por la característica suprema del universo, Zhen-Shan-Ren, en ciertos niveles de dimensiones en el universo. Esas substancias penetran en ciertas dimensiones desde arriba hasta abajo y del nivel microscópico al nivel macroscópico. Con respecto a las diferentes manifestaciones de la Ley en diferentes niveles, cuanto más bajo el nivel, mayor es la diferencia en las manifestaciones y variaciones de las dos clases de substancias de diferentes naturalezas. Como resultado, esto pone de manifiesto lo que la Escuela Tao llama los principios de Yin-Yang y Taiji. Descendiendo a niveles aún más bajos, las dos clases de substancias, con propiedades diferentes, cada vez se oponen más y esto entonces forma el principio de Generación Recíproca e Inhibición Recíproca.
Con la Generación Recíproca e Inhibición Recíproca aparece lo virtuoso y lo malvado, lo recto y lo perverso, y lo bueno y lo malo. Entonces, en cuanto a los seres vivientes, donde haya Budas, hay también demonios; donde haya humanos, hay también fantasmas. En la sociedad de la gente común, esto se hace más evidente y complicado: Donde hay gente buena, también hay gente mala; donde hay gente desinteresada, hay también gente egoísta; donde hay gente con mentalidad amplia, hay también gente con mentalidad estrecha. En lo que se refiere a la práctica de cultivación, donde hay gente que cree en ella, hay también gente que no cree en ella; donde hay gente que puede entenderla, hay también gente que no puede; donde hay gente que la apoya, hay también gente que se opone a ella; esto es precisamente la sociedad humana. Si toda la gente pudiera practicar la cultivación, entenderlo y creer en ello, la sociedad humana se convertiría en una sociedad de Dioses. La sociedad humana es simplemente una sociedad de seres humanos y no puede dejar de existir. La sociedad humana existirá para siempre y nunca desaparecerá. Por tanto, es normal que haya algunas personas que se oponen a ella; al contrario, si nadie se opusiera a ella, eso sería anormal. Sin fantasmas, ¿cómo podrían los seres humanos ser encarnados de nuevo como seres humanos? Sin la existencia de demonios, uno no podría cultivar el Estado de Buda. Si no hubiera amargura, no habría dulzura.
Precisamente a causa de la existencia del principio de Generación Recíproca e Inhibición Recíproca, la gente encontrará dificultades cuando traten de realizar algo. Sólo cuando hayas realizado lo que deseas hacer por medio de superar dificultades con tus arduos esfuerzos, considerarás que el logro no se realizó fácilmente, apreciarás lo que has logrado y te sentirás feliz. De otro modo, si no hubiera el principio de Generación Recíproca e Inhibición Recíproca y pudieras realizar sin esfuerzo cualquier cosa que deseas hacer, te sentirías aburrido con la vida y no sentirías felicidad ni alegría después de una victoria.
Cualquier clase de sustancia o ser viviente en el universo está compuesto de la misma manera: Partículas microscópicas forman una capa de partículas mayores y éstas entonces componen un objeto superficial. Dentro de la esfera penetrada por estas dos clases de substancias de naturalezas diferentes, toda la materia y todos los seres vivientes poseen igualmente doble carácter. Por ejemplo, el hierro y el acero son muy duros, pero se enmohedecen y oxidan cuando son enterrados. Las cerámicas y la porcelana, por otro lado, no se oxidarán cuando sean enterradas, pero son muy frágiles y se romperán cuando las golpeen. Esta misma verdad aplica para los seres humanos, que poseen la naturaleza-Buda y al mismo tiempo, también la naturaleza-demoníaca. Lo que un ser humano hace sin un código moral y sin restricciones es dominado por la naturaleza-demoníaca. Cultivar el Estado de Buda es para eliminar tu naturaleza-demoníaca y solidificar tu naturaleza-Buda.
La naturaleza-Buda del ser humano es Shan y se manifiesta como compasión, pensando primero en otros antes de hacer cualquier cosa y la habilidad de aguantar sufrimientos. La naturaleza-demoníaca de uno es malvada y sus manifestaciones son la matanza, robo, saqueo, egoísmo, pensamiento perverso, sembrar discordia, agitación y difusión de rumores, envidia, malicia, enloquecimiento, pereza, incesto, etc.
Debido a que las características del cosmos, Zhen-Shan-Ren, difieren en manifestaciones de dimensión a dimensión, las dos clases de substancias de diferentes naturalezas dentro de ciertos niveles del universo también tienen diversas formas de presentación en diferentes niveles. Cuanto más bajo sea un nivel, tanto más pronunciada es la oposición-reciproca y así aparece la división entre lo bueno y lo malo. Lo bueno será cada vez mejor, mientras que lo perverso será cada vez más perverso. La naturaleza dual de un mismo objeto también se vuelve más complejo y variable. Esto es exactamente lo que el Buda declaró: Todas las cosas tienen naturaleza-Buda. De hecho, todas las cosas también tienen naturaleza-demoníaca.
Sin embargo, el universo está caracterizado por Zhen-Shan-Ren y la sociedad de la gente común también es así. Las dos clases de substancias que he mencionado son sólo dos clases de substancias entre las incontables, que existen de arriba abajo, desde el nivel microscópico al nivel macroscópico, hasta la sociedad humana; se manifiestan en los seres vivientes y en la materia y pueden producir la naturaleza dual en ellos. Pero los seres vivientes y la materia existente de arriba abajo, hasta la sociedad humana, están compuestos de incontables variedades de materia desde el nivel microscópico hasta el nivel macroscópico.
Si la humanidad no observa los valores morales humanos, la sociedad estará en un caos incontrolable con calamidades naturales y desgracias personales. Si un cultivador no desecha su naturaleza-demoníaca por medio de la cultivación, su Gong estará muy desordenado y él no obtendrá nada o entrará en una vía demoníaca.
Li Hongzhi
26 de agosto de 1996