Postrándose Ante el Maestro para Ser Su Discípulo
La Gran Ley está difundiéndose extensamente. Los que han oído de ella están buscándola. Los que la han obtenido están contentísimos con ella. El número de practicantes está incrementándose diariamente y son tan numerosos que es imposible contarlos. No obstante, la mayoría de los auto-aprendices tienen la intención de postrarse ante el Maestro para ser su discípulo y tienen la inquietud de que no podrán obtener la verdadera transmisión si no me pueden ver personalmente, lo cual, de hecho, es el resultado de un entendimiento superficial de la Ley. La extensa promulgación de la Ley que estoy haciendo es una salvación universal. Quienquiera que lo aprenda es mi discípulo. Yo no seguiré las antiguas ceremonias y convenciones. Yo ignoro las formalidades superficiales y sólo veo tu corazón. ¿De qué bien te servirá reconocerme formalmente como el "Maestro", si no practicas la cultivación genuinamente? Un practicante genuino obtendrá logros naturalmente sin perseguirlos. Todo el Gong y toda la Ley están en los libros y uno los obtendrá naturalmente por medio de leer la Gran Ley enteramente. Aquellos que lo aprenden experimentarán cambios automáticamente y estarán ya en el Tao cuando lean los libros una y otra vez. El Maestro definitivamente tendrá a sus Cuerpos Ley (Fashen) salvaguardándoles silenciosamente. Con perseverancia en la cultivación, seguramente lograrán el Fruto Verdadero en el futuro.
Li Hongzhi
8 de diciembre de 1995